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IEC se integra sobre el canal que su empresa ya tiene y opera el ciclo completo: recepción, triage, investigación, decisión y remediación.
Toda denuncia remitida (de la línea ética, del correo, del buzón) queda clasificada por tipo de conducta, severidad y urgencia legal, con evaluación de riesgo de represalia y de preservación de evidencia. En 48 horas su empresa tiene una ruta firmada por un investigador: investigación formal, intervención, mediación o cierre documentado. El 60–70% de lo que entra por un canal no requiere investigación formal; el triage separa el ruido de la señal y evita tanto la sobrerreacción como el archivo indebido.
Acoso y hostigamiento, conflicto de interés, represalias, conducta directiva y fraude interno. Cada investigación sigue el marco ICHR™: plan con alcance y estándar de prueba explícito, entrevistas con protocolo Wicklander-Zulawski, preservación de evidencia con cadena de custodia, cronologías y análisis de consistencia entre testimonios. Las entrevistas clave las conduce un investigador profesional; la infraestructura de análisis de IEC comprime semanas de trabajo en días.
El reporte no es el final del caso: es el documento que la empresa va a defender. Hallazgos con matriz de evidencia, determinación fundada bajo la metodología DDA™ (que mapea cada elemento de la conducta contra la evidencia que lo acredita) y recomendaciones proporcionales. Un despido mal documentado es una demanda ganada por la contraparte; un expediente sólido es la diferencia entre contingencia y cierre.
Antes del caso: protocolos y políticas por jurisdicción, capacitación con constancias (la que sin evidencia documental "no existe" en juicio) y diagnóstico de madurez del sistema de denuncias. Después del caso: análisis post-crisis cuando un asunto escaló o se manejó mal, identificando fallas sistémicas y reconstruyendo la confianza en el canal. Siempre: reporte periódico al comité con casos por tipo, tiempos y patrones por centro de trabajo.
Todo dentro de un mismo dominio: la conducta de las personas en el trabajo. La especialización no es una limitación, es la razón por la que cada expediente resiste.
Conducta de naturaleza sexual no consentida, en relaciones jerárquicas u horizontales, dentro o fuera del centro de trabajo.
Hostilidad sistemática que degrada las condiciones de trabajo o el entorno de una persona o un equipo.
Trato desigual por motivos protegidos en contratación, evaluación, promoción, compensación o terminación.
Actos adversos contra quien denuncia, testifica o coopera con una investigación, la conducta que más rápido convierte un caso en dos.
Intereses personales, familiares o de terceros que comprometen la imparcialidad de las decisiones del cargo.
Ejercicio indebido del poder jerárquico: desde el favoritismo hasta la intimidación como estilo de gestión.
Apropiación o desvío de recursos, gastos, inventarios o activos de la organización por su propia gente.
Agresiones, amenazas e intimidación (física, verbal o digital) entre personas de la organización o hacia ellas.
Información confidencial, datos personales o bienes de la empresa utilizados fuera de su propósito autorizado.
Violaciones a códigos de conducta y políticas cuya sanción exige hechos acreditados, no sospechas.
Lo que no hacemos, lo decimos de frente: IEC no litiga, no presta representación procesal y no conduce forense financiero o tecnológico complejo. Cuando un caso lo requiere, lo referimos a especialistas de confianza; el cliente nunca queda solo con el problema.
Así corre un caso dentro de IEC. Cada fase tiene criterios escritos, responsable con nombre y un expediente que crece con trazabilidad completa.
La denuncia entra por cualquier canal del cliente y el reloj arranca. Acuse de recibo el mismo día, instrucción documentada de preservación de evidencia y cronología registrada desde el primer minuto.
Clasificación con criterios escritos: materia, severidad, urgencia legal, riesgo de represalia. Un investigador firma la ruta (investigación formal, intervención o cierre fundado) y las medidas provisionales que el caso exige.
Plan de investigación, entrevistas en orden metodológico, evidencia documental verificada contra su fuente. Cada pieza entra al expediente con trazabilidad: quién la aportó, cuándo y cómo se validó.
Cada elemento de la conducta se contrasta contra la evidencia que lo sostiene, bajo un estándar de prueba declarado en el propio reporte. Sustanciado, no sustanciado o parcial: lo que la evidencia acredita, nada más.
Reporte firmado por quien responde por él, recomendaciones accionables, comunicación de cierre a quien corresponde, y datos agregados al tablero trimestral del comité. El caso termina; el sistema aprende.
Cada trimestre, su órgano de gobierno recibe artefactos concretos: el reporte de cada caso cerrado y el tablero de patrones. Muestra con datos ilustrativos:
Una persona reporta conducta indebida de su jefe, acoso, represalia o abuso de autoridad. La empresa necesita una investigación imparcial que ningún actor interno puede dar, porque todos reportan a alguien.
Plantear un caso → Canal de denunciasUn reporte sensible se manejó mal: se filtró, se ignoró o escaló a conflicto abierto. La dirección necesita evaluación independiente del caso y remediación del sistema para restaurar la confianza.
Plantear un caso → EscalamientoUna investigación interna detonó señalamientos de represalia, tensión en el liderazgo o exposición reputacional. Se requiere un tercero con método para establecer hechos y ordenar la respuesta.
Plantear un caso →Estas capacidades se contratan como paquete anual (con investigaciones incluidas, SLA de 48 horas y reporte al comité) o por evento, a precio de proyecto.
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